miércoles, 20 de mayo de 2015

Comiendo ideas

Luego de unas inolvidables vacaciones - con miles de asuntos para poner al día- vuelvo al ruedo de la rutina y he pensado en compartir algunas de las preparaciones que hago en casa con la etiqueta #Comiendoideas a modo de sección en el blog. 

Esta es la primera. En mi última mañana libre opté por preparar un desayuno ligero y muy fácil de hacer, pero que además sostiene bastante, no se engañen. 

Pan pita con relleno verde

Lo que he usado es: 

*Aguacate
*Lechuga repollada
*Hongos fileteados 
*Pan pita





Básicamente es como un sandwich pero con pan pita. Es una forma diferente y saludable de comerlo.
Mezclé todo en un bol aderezando con una pizca de sal y un chorrito de vinagre, luego de pasar los pita por un sartén caliente los rellené con la mezcla. Y para acompañar: una batida de mango natural, con mucho hielo. 





martes, 19 de mayo de 2015

Listas de canciones




Bajando de Jarabacoa, de regreso a Santo Domingo, hicimos una parada en el Bulevar de las arepas. Varios puestos atendidos por señoras ofertan la deliciosa preparación de harina de maíz que solo queda buena si se cocina en anafe o leña con "fuego por arriba y fuego por abajo". Las venden dulces y saladas. 

Mientras espero por mi pedido, alcanzo a ver por la ventana del vehículo a un señor dedicado a escribir con paciencia en una mascota. Lleva una gorra y unos lentes. Alguien lo llama, él cierra la libreta y se levanta con ella en mano, regresa y continúa su tarea. 
Tuve que bajar a preguntar qué escribía y cuidaba tan celosamente. 

-Hola. 
El hombre levanta su cabeza, me mira y ésta es la segunda vez que alguien lo interrumpe...

-Hola, hola...

-Disculpe, pero ¿qué escribe?

-Escribo canciones. 

Creo que se me iluminó la cara. Lo noto algo cuidadoso respecto al contenido de su libreta porque ha puesto el brazo sobre ella y solo alcanzo a ver perfectas letras en molde. 

-¿¡Canciones!?

-Sí, hago un listado de canciones, luego se la paso a una amiga que me las graba en un USB y así puedo escucharlas en mi casa.

-¿Puedo hacerle una foto?

-¿A mí? ¡Claro! 

Su nombre es Luis Pérez (y no me dejó ver los títulos de la canciones)



miércoles, 6 de mayo de 2015

Serie. Casas I - II - III

Durante mis viajes por el interior del país he hecho algunas fotos de las casas del pueblo y el campo. La razón por perpetuarlas en una foto es el hecho de que ellas me transportan a una etapa de crecimiento en donde aprendí que lo importante era la gente, el ser humano. 
Dentro de algunas de estas estructuras desiguales, envejecidas, algunas hechas con retazos y en constante transformación por la reparación imprevista y emergente se sabe bien que mientras existimos los unos con consciencia y sin indiferencia hacia los otros la carencia a veces es un asunto secundario que tiene solución. Estar para el otro y viceversa. Decidí compartirlas, antes ya las he puesto en la cuenta de Instagram @glenysgonzalezv



I

El tiempo parece no transcurrir en algunos lugares.

 II

-Señor, ¿le puedo hacer una foto?
-Puedes, yo no pierdo nada. 
Barahona, República Dominicana




III

Fina estampa. Independientemente de su estado, la carencia de lo nuevo, y la fragilidad de su economía, los dueños de las casitas campesinas son invaluablemente ricos como personas. (A los pies de la entrada resalta una planta de hinojo)
Jarabacoa, República Dominicana


viernes, 24 de abril de 2015

Frutas de antaño: El mamón

Al mamón le di mención en una oda que escribí pensando en mi padre. Tanto así me marcó esta fruta de textura arenosa cuyo árbol conocí en mi barrio; estaba plantado en el patio de la ferretería y a sus pies los camiones de volteo colocaban la montaña de arena de hacer mezclas para la construcción. Eran de esas casualidades que me ponían a pensar: la arena en el suelo y la fruta arenosa creciendo arriba.
Pero mi tema con el mamón es otra cosa. Sucede que esta fruta es terriblemente dulce, es dulcísima y yo, que nunca he sido amante del azúcar, era víctima de nauseas cuando osaba comerme una. Pasó el tiempo y como muchos otros árboles frutales el mamón fue desapareciendo de la ciudad. 

Hace unas semanas estuve conociendo el parque infantil y temático de la provincia de Barahona y allí me topé con “la mata” de mi infancia. Me costó reconocerla. Era un árbol relativamente joven, el tronco torcido y las ramas inclinadas al suelo, me sorprendió que tuviera varios frutos verdes a la altura de “cogerlos bajito". 
Alguna vez pensé que esa fruta existía solo para las aves pues su intensidad melosa me parecía insólita: en aquellos tiempos nadie peleaba por un mamón, ni se subía a la mata para tumbarlos -salvo en ciertas ocasiones-, ni antes, ni ahora se le encuentra en los mercados…

El otro día, bajando de Jarabacoa, hicimos una parada improvisada para comprar arepas cuando mirando hacia arriba lo vi. 
De inmediato pedí que nos dejaran tumbarlo porque supe que tendría pocas oportunidades de volver a encontrar uno, tenía que mostrarlo y hacerlo parte de mi #TBTfrutal. 
Deben saber que otra persona se lo comió, yo solo le tomé la foto.













viernes, 17 de abril de 2015

Jarabacoa y la tayota


Jarabacoa, municipio de La Vega, es una de las mayores productoras de tayota en República Dominicana. La primera vez que visité este pueblo no tenía idea de este dato y lo que era más alarmante; tenía toda una vida defendiendo una teoría comprobada en contra de este rubro tan versátil e importante para la dieta. Hasta que me abrieron los ojos. 

Durante el recorrido por diversos puntos ecoturísticos notaba la gran cantidad de sembradíos de tayota, aprendí sobre su forma de cultivo, supe que su producción es el sustento de numerosas familias - existen alrededor de 1,000 productores y comerciantes en la zona-  y que ¡oh sorpresa! con ella se elaboran varias preparaciones culinarias que me parecían increíbles como mabí, dulces y mermeladas.

Hace unos días regresé a Jarabacoa para seguir conociendo de su propuesta turística junto al Departamento de Promoción Nacional del Ministerio de Turismo, así que volví a tener un encuentro con este fruto. Camino a las cabañas del Sonido del Yaque me detuve en uno de los sembradíos para fotografiarla en dos facetas de crecimiento. Las miré; en ese momento pensé en mi ignorancia por haberla subestimado tantos años y en el conocimiento que ahora tengo de sus propiedades que me hace verla como un hermoso milagro alimenticio (jeje).


Más tarde hicimos una última parada para almorzar en el Hotel Gran Jimenoa antes de nuestro regreso a Santo Domingo y mientras llegaba la comida nos sirvieron tiras de yuca frita con salsa para untar. ¿Qué creen? ¡La salsa fue elaborada con tayota!  Está de más decir lo bueno de su sabor y sepan que descubrimos el ingrediente por los trocitos del fruto mientras untábamos. A eso le llamo aprovechar al máximo los recursos. 

Me parece que a Santo Domingo no ha llegado tal versatilidad porque aquí solo la conozco guisada y como complemento de las carnes y en ensaladas.

Dentro de poco celebrarán la primera Feria de la Tayota Manabao 2015, organizada por La Asociación de Tayoteros de Manabao y el Padre Rogelio Cruz. El evento será del 1 al 3 de mayo en La Vega y uno de los objetivos es lograr una mayor organización de los productores así como la divulgación de información sobre este peculiar producto.


Es cierto que esta fruta tiene un aproximado de 95% de agua pero está enriquecida con casi todos los grupos de vitaminas, calcio, hierro, potacio y otros componentes que la hacen perfecta para quienes desean bajar de peso. 

lunes, 13 de abril de 2015

Ocultos en El Maniel

Camino a El Maniel, mejor conocido como San José de Ocoa. En el trayecto voy leyendo el reporte de David Dixon Porter que cuenta sobre su historia y experiencia en esta tierra ubicada entre las montañas, llamada El Maniel (refugio) por sus primeros habitantes: los esclavos fugitivos en la época de la colonia, quienes huyeron a estas tierras altas para ocultarse por tener difícil acceso. 

Lo primero, visitar la comunidad de Los Martinez, considerada como modelo por la integración de las familias que las componen. Sus cultivos de alta calidad son parte importante de su sustento, producen una gran variedad de aguacates, hortalizas, naranjas y miel de abejas. Un sendero guiado muestra parte de su trabajo que incluye la producción de abono orgánico a partir de lombrices. 



Una vez en el pueblo es necesario visitar la Casa de los recuerdos del padre Luis José Quinn, un sacerdote canadiense que vivió durante 42 años en San Jose de Ocoa y a quienes los lugareños consideran como un lider y ejemplo comunitario por sus constantes aportes. La casa, hoy convertida en museo, fue residencia del religioso y en ella se aprecian sus pertenencias; entre las que destacan algunos instrumentos musicales, así como la máquina de escribir y heramientas para imprimir comunicados propios de la labor educativa que realizó Quinn. 
En una mañana asaltamos a la panadería Lavigne, descubriendo que la producción de estas galletas con aspecto de importadas está aquí en San Jose de Ocoa. Lamentablemente el delicioso pan de pasas y las donas artesanales no llegan a la capital. Esta pequeña empresa familiar también elabora algunos productos de repostería. 

Nuestra estadía fue en el Rancho Francisco, que forma parte de las ofertas nocturnas del pueblo con un gran salón para presentaciones, Karaoke, un par de piscinas alimentadas por el río y lo mejor: el servicio. Lo que pidas en Rancho Francisco si no lo tienen lo preparan o mandan a buscarlo ¡Garantizado!
                       

Café de alturas

El trayecto montaña arriba toma más de 20 minutos y el paseo, si se hace en la cama de una camioneta como me tocó hacerlo, es un deleite visual entre altísimos árboles de eucalipto, trinitarias y amapolas que van apareciendo como puntos rojizos entre el verde. Al llegar a Rancho Arriba, en la comunidad de Mahoma nos recibió Samuel Baltensberger, dueño y administrador de la finca donde se produce y empaca el Café Samir, del tipo Arábico con sus respectivas
Rumbo a Rancho Arriba. 
variedades. Esta es una de las tantas ofertas cafeteras elaboradas en nuestro país con fines de exportación. Este otro producto que solo se consigue en la comunidad o en algunos paises de Europa a donde se exporta. 

Paquetitos de café Samir.
Casi de regreso a la ciudad paramos a comer en La cocina de Mabel, el lugar fue abierto hace pocos días y ya goza de un buen grupo de seguidores por las exquisitas preparaciones de su propietaria, a quien no le pude rechazar este flan de auyama con tope de ciruela. 

 
 Salí contenta de San José de Ocoa donde al fín pude conocer la historia de su nombre antiguo y donde su gente está trabajando en conjunto para resaltar sus valores como pueblo y ampliar las ofertas para así llamar la atención de turistas que buscan lo alternativo. 


El frondoso parque de San José de Ocoa.

Regresé a casa un poco carga de productos ocoeños.