jueves, 30 de mayo de 2013

Tres grandes momentos de la justicia dominicana

Se me ocurre que en estos días la justicia dominicana está pasando por momentos importantes. Tres acontecimientos tienen a abogados, conocedores, líderes de opinión pública y “pegados” del oficio del derecho parloteando en cantidad en programas de televisión, de radio y de manera muy particular por Twitter.
El primero, la demanda contra el ex presidente Leonel Fernández, en la que muchos, incluyendo al propio demandante, han perdido los estribos por las pasiones y la soberbia, sobre todo luego de que la Fiscal Yeni Berenice indagara y acogiéndose, entre otras cosas, al principio de legalidad del Código determinó que lo correcto era archivar el caso. Le ha llovido de todo a la joven Berenice que se apegó, como debe ser, a la ley. Corrupta, fue el último calificativo que leí.
Este caso, en el que los afectados casi imploran sin saber que se violen las leyes por que el acusado las violó, solo significa un atraso. Particularmente estoy en desacuerdo en que se repitan violaciones y errores jurídicos a conciencia. Sobre todo porque mañana usted, un familiar o yo, como ciudadanos podemos vernos involucrados en asuntos de la justicia y vamos a luchar, a pedir y a apelar a la ley. Vamos a querer a una justicia según lo dicho en la ley. ¿Comprende? En cuanto a los insultos y desméritos a quienes la ejecutan, solo diré que es una bajeza que ha revelado el rostro de algunos de los involucrados.

El segundo caso interesante es la declaración hace unas semanas de  Dominguez Brito, procurador general de esta República . Ha dicho que perseguirá y someterá a la justicia a quienes procuren favores sexuales. Si entendí bien, el cargo “impuesto” al apresado será de proxenetismo. A ver; los escasos conocimientos que tengo e materia de Derecho me dicen que la prostitución no está penalizada en parte alguna de la constitución. El proxenetismo sí, pero, ¿cómo se le ocurrirá al señor procurador acusar tan deliberadamente a un ciudadano de tales cargos cuando solo es un cliente? ¿Cómo? y sobre todo ¿Por qué? Aún pienso que es un chiste, si no; pa´tras como el cangrejo es que vamos.

Más recientemente, y en pleno aniversario de su acertadísimo ajusticiamiento, hijos del dictador y tirano Trujillo demandan al Banco de Reservas en reclamo de un depósito que hiciera su padre. Acabemos esto ya, que me mareo: ellos quieren que el Estado Dominicano les devuelva ese dinero con todos sus intereses. ¿Puede alguien hacernos el favor?
No puedo más.


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