viernes, 27 de junio de 2014

Cambia junto con la estación


A propósito del cambio de estación (el 21 de junio inició el verano, además del solsticio) una interesante tradición se celebra en Europa; se trata de la Fiesta de San Juan. Data de muchos años de antigüedad y la práctica consiste en encender hogueras durante la llegada del solsticio como símbolo de purificación, y también se queman trastos viejos.

Junio es justo la mitad del año, ocurre un cambio de un ciclo en la naturaleza y no está de más que inspirados en la renovación que sugiere la fiesta de San Juan, hagamos un repaso a algunos aspectos de nuestra vida. Pasar un balance, constatar si estamos haciendo lo necesario para que las propuestas y promesas que nos hicimos a inicio de año se cumplan, revisarnos como personas y lo que nos rodea.

Finanzas. Han pasado seis meses. Revisa tus finanzas y constata si realmente haz llevado el plan que pensaste. Según el columnista Nicolás Litvinoff, del diario La Nación, aunque resulte aburrido hacer una lista de tus deudas y de los gastos que tienes cada mes, es la única manera en la que puedes llevar un control de tu dinero. Así, te asegurarás de no gastar más de lo necesario; solo así podrás ahorrar. En este sentido, no es cierto que nadie pueda guardar una parte de sus ingresos, lo que pasa es que cada uno tiene que hacerlo en la justa proporción de su sueldo; “debes ser realista respecto a tus metas de ahorro”. Deja de sabotearte a ti mismo pensando en metas inalcanzables, “lo ideal es que cuando te decidas a ahorrar lo hagas con el 10% de tus ingresos”, dice Litvinoff. ¿Lo estás haciendo?

Bájale al consumismo.
Y eso aplica en todas las vertientes. No caigas en tenciones con todas las ofertas que veas, ni de vestuario, ni de accesorios, ni en cosas para el hogar que simplemente NO necesitas. Fuera de este principio, todo lo que compres se traduce en un golpe a tus finanzas. Para progresar económicamente es necesario abstenerse de aquello que llaman “consumismo vacio”: comprar para sentirse bien. Nicolás Litvinoff, en su artículo Ocho tips para ahorrar dinero en 2012 asegura que es una conducta engañosa que te lleva a ver el dinero y los bienes materiales como un medio para darle significado la vida. Ten cuidado.

Limpia, desecha y recicla. Abre el clóset, pasa inventario y asegúrate de conservar solo las prendas que usas. Haz nuevas combinaciones con las piezas que tienes y deja ir aquellas que sabes que jamás usarás, “que te aprietan demasiado, o la que es muy holgada y te recuerda todo el peso que perdiste con mucho esfuerzo”, dice la diseñadora Titina Penzini, en el libro 100 % chic. La autora asegura que no hay que tener un armario lleno de ropa para ser fabulosa, basta con que tengas prendas claves que puedas complementar con varios accesorios. Además, aunque tediosa, limpiar el armario es una tarea liberadora.
Los libreros y otras secciones del hogar también entran en juego. Aprovecha que los bazares y mercadillos son una tendencia, convence a tus amigas y hagan una tarde de ventas.

Clasifica los contactos de tus redes. Enfócate, sigue o busca aquello que quieres. Las redes sociales tienen un gran poder que puedes usar a tu favor. Que pierdas mucho tiempo navegando en ellas sin beneficiarte no es una buena señal. El profesor José Luis Orihuela, autor de Mundo Twitter y 80 claves sobre el futuro del periodismo, aconseja: “Sigue a la gente que te ayude a crecer”. Puede que te parezca “entretenido” estar pendiente de todo lo que comen tus contactos, los lugares que visitan o si están deprimidos o contentos pero la verdad es que, como dice Orihuela, existe una deficiencia en la capacidad para utilizar las tecnologías de la información para transformar nuestras oportunidades de aprendizaje, de socialización y laborales. Empieza por seguir a profesionales con intereses en lo mismo que tú y que aporten información valiosa. Usa las redes para darte a conocer como profesional y/o empresario.

Ponte en movimiento. Más que las dietas, la tendencia es ejercitarse para estar saludable, y de paso, quemar calorías. Si estás aburrida de los hierros del gimnasio, inscríbete en clases más dinámicas que de igual forma mantienen tu cuerpo en movimiento. Ojo, alimentarte de manera saludable cuenta.


Tiempo para ti. Que te dediques tiempo no es solamente regalarte una manicura o ir al salón, también significa que revises tu interior. Decía Platón que “La victoria más grande e importante es la conquista de uno mismo”, toma un día para conversar contigo, para autoanalizarte, limpiar tu mente de pensamientos y sentimientos negativos y practicar el perdón. Todo lo que no necesitas solo te roba energías y te distrae de tus verdaderos objetivos. Un texto que puede servirte de guía es Cómo meditar de Shan LeShan Lawrence.